En el Puig de s'Ermita se encuentran un grupo de cuatro cavidades muy cerca unas de otras, la primera que nos vamos a encontrar posiblemente sin buscar es el "Clot des Sabaters", pequeño pocete sin nada digno de reseñar, a continuación nos toparemos con la cueva que vamos a tratar en estas páginas que no debemos de confundir con su vecina "Cova de ses Pasteretes Petita" que se encuentra a una veintena de metros, un poco más adelante ya en la misma cima del Puig de s'Ermita se encuentra enclavada la "Cova des Mirador", cavidad de dos entradas horizontales y una en forma de avenc fruto del derrumbamiento de parte de la techumbre y que sirve de excelente mirador.
La "Cova de ses Pasteretes" con una planta de 39 x 41 metro y un recorrido de 160 m. (D. Vicens 2000), es un fiel reflejo de las cavidades que se desarrollan en la Serra de na Burguesa al tratarse de una gran fractura en dirección NE-SO en la que abundan grandes bloques fruto de los derrumbamientos que se han ido produciendo a lo largo del tiempo y que en algunos casos se aguantan gracias a la capa de carbonato que los ha ido cubriendo y uniendo entre si. La caída de piedras en este lugar al paso del espeleólogo es algo muy común por lo que antes de iniciar el descenso el compañero que nos preceda tiene que encontrarse a cubierto si no quiere exponerse a un accidente, recordar que hay mucha gente que no quiere realizar practicas de espeleo en esta sierra ante el temor a los desprendimiento que se producen durante la visita en muchas de las cavidades.
Nada mas adentrarnos en la cavidad después de fácil destrepe se nos abre por el lado derecho una gran sala, la única por la que se puede transitar cómodamente si necesidad del uso del equipo de progresión vertical. Pasaremos por encima de unos bonitos gours (secos en el mes de julio cuando la visitamos), un poco más adelante y subiendo hacia la derecha se encuentra otro gour, este de considerables dimensiones que por el contrario si que alberga en su interior agua durante el estío. El recorrido se hace fácil por toda la sala en la que destaca una gran estalagmita además de todo tipo de formaciones. En la parte más alta de la sala a la que llegaremos dejando antes a un lado la segunda entrada a la cavidad esta de pequeñas dimensiones y oculta por la maleza pero accesible se encuentran un par de comederos donde los roedores han ido acumulando restos de piñas, en otro lugar de esta sala en otro comedero además de las típicos restos de piñas se pueden encontrar gran cantidad de caracoles que también han servido de alimento a quien los introdujo. En la parte más profunda de esta sala se encuentran múltiples fragmentos de cerámica de diferentes tipos y antigüedad algo que me llamo la curiosidad ya que no se aprecian en ese lugar signos que indiquen que este lugar fuera propicio para la recogida de agua ya que los gours se encuentran justamente en la zona más alta de la cueva y proximos a la entrada, claro que también existe la posibilidad de que alguien se dedicara a arrojar los fragmentos de cerámica una vez roto los recipientes. Antes de abandonar esta sala y continuar el descenso de la cavidad destacar una pequeña formación del tipo coraloide que se desarrolla sobre una pequeña colada.
Una vez de regreso al punto de partida y para seguir la exploración de la cueva tenemos que arrimarnos el extremo más occidental de la misma (lado izquierdo de espalda al exterior) y comenzar el descenso hasta llegar al primer salto que si se es un poco habilidoso se puede superar sin necesidad de instalación. En el siguiente salto si que ya podemos instalar en anclaje natural, una roca se presta a ello rodeándola con una cinta, también será necesario colocar un protector en roce evidente, nos encontramos en la cota -10 m. (F. Gracia 2000), el paso es muy estrecho de hecho tuvimos que apartar alguna piedra para hacer sitio y poder pasar. Pronto comenzamos ha contemplar en la lejanía la zona más bellamente concrecionada de la cueva se trata de una especie de barrera formada por columnas una en especial de gran grosor múltiples estalagmitas así como preciosas estalactitas destacando una de ella entre todas las demás. Como decía con anterioridad de la sensación de ser una barrera que divide la cueva en dos y donde hay que pararse el tiempo que sea necesario para disfrutar del espectáculo. Al otro lado de la "barrera" podemos iniciar una nueva instalación en una de las estalagmitas que se prestan para ello y comenzar el descenso final desde la cota -30 (F. Gracia 2000) que es aproximadamente donde nos encontramos. No hay mucho que contar de la parte más profunda de la cueva en todo caso decir que esta continua mucho más pero la anchura de la misma no nos lo permite. Recordar que las piedras sueltas que nos vamos encontrar en la cueva mientras descendemos o ascendemos son un gran peligro que tenemos que minimizar procurando estar a cubierto excepto el que este utilizando la cuerda.
Múltiples huesos se encuentran esparcidos por algunos lugares de de la cavidad principalmente de cabra aunque no se debería descartar el que alguno de ellos pertenecieran al Myotragus balearicus ya que en 1975 si que fueron encontrados restos de dicho animal extinguido (D. Vicens 2000).
Resumiendo, Una bonita cueva que merece la pena ser visitada rodeada de otras muchas que seguro nos van a permitir pasar un buen día, por supuesto hay que visitar la "Cova de ses Pasteretes Petita" que se encuentra a unos pocos metros y que nos va a poner a prueba nuestra capacidad adaptar nuestro cuerpo a las dimensiones de algunos de sus estrechos pasos.
Para saber más:
Damia VICENS, Damia CRESPÍ, Vicenc PLA, Miguel Angel BARCELÓ,
Francesc GRACIA , Antelm GINARD i Pere BOVER. LES CAVITATS DE LA SERRA DE NA BURGUESA.
ZONA 4: PUlG GROC DE BENDINAT (1 a part). (Calviá Mallorca) 2000 Endins, 23 23-40, Palma de Mallorca.